Atar al perro en exteriores
Nunca recomendamos atar al perro en exteriores, pues muchos perros son robados cuando se dejan fuera de las tiendas. Además el más amable de los perros se puede sentir presionado si un extraño se acerca cuando él está atado. En estas circunstancias un perro podría incluso morder.
Aún así, existen situaciones en las que es práctico que el perro espere sentado junto a un árbol o algo similar con la correa puesta y sin ladrar. Como mencionamos anteriormente es importante que acostumbremos al perro a estar con la correa puesta durante ciertos periodos de tiempo diariamente cuando estés paseándolo.
Mejora el adiestramiento cuando estés con algún amigo, dejando al perro sentado cerca de él y manteniéndote fuera del alcance de su vista, de modo que tu amigo pueda tranquilizar al perro si se siente inseguro en tu ausencia. El perro debe sentirse relajado y tranquilo cuando está con la correa.
Contacto visual
Si tu perro anticipa que siempre giras a la izquierda en un determinado cruce y antes de que tú decidas hacerlo ya lo intenta él, gira hacia el lado opuesto: tu perro debe ir donde tú decidas. Si tú le sigues a él, pronto pensará que lleva la iniciativa y por tanto decidirá, su autoestima se reforzará y su rango jerárquico aumentará: durante los paseos tu presencia para él no será importante y se sentirá libre para tomar la decisión de alejarse de ti cuando lo desee.
Cuando tu perro mantenga contacto visual contigo debes reforzarlo diciendo muy bien y reforzándolo con alguna de las cosas del trébol de cuatro hojas. Él debe considerarte un líder positivo: mirarte y escucharte tiene recompensa.
Contacto a distancia
Cuando está sin correa deberás enseñarle a estar en un radio no superior a 10 metros. El hecho de que esté suelto no implica que esté «libre», mentalmente debe estar conectado contigo.
Practica manteniéndote en constante movimiento. Si tu perro se aleja más de 10 metros, camina en dirección opuesta.
Prémialo verbalmente, muy bien, tan pronto como te mire o se gire hacia ti, y aprovecha el momento para lanzarle alguno de los premios del trébol de cuatro hojas (esto no significa necesariamente que el perro venga hacia a ti).
Si el premio verbal muy bien lo refuerzas aún más con alguno de los juegos del trébol encontrará mucho más atractivo estar pendiente de ti y seguirte sin tener que estar excesivamente pegado todo el tiempo.