Asociación Uruguaya Perros de Asistencia para Ciegos
  Cruzarse con distracciones
 
 
               Cruzarse con distracciones cuando el perro va atado
 
Evitar la distracción 
Puedes evitar las distracciones cuando aún no sabes cómo afrontarlas: cuando te encuentres con la distracción llama la atención de tu perro, de manera que no mire hacia ella; cuando hayáis pasado de largo nada habrá ocurrido.

2. Haz un arco alrededor de la distracción Si quieres comenzar el entrenamiento con las distracciones, da un pequeño rodeo de modo que el perro vea la distracción pero no reaccione; progresivamente puedes ir acercándote más y más sin olvidarte de darle el premio por ignorar la distracción y en cambio estar pendiente de ti. Es muy importante que el perro no reaccione pues de lo contrario se convertiría en ladridos y ataque, aprendiendo el perro erróneamente.

3. Desde mucha distancia haz que se siente y vea la distracción 

Mientras esto sucede háblale con voz calmada y no olvides premiarlo por mantenerse sentado. Una vez que haya pasado la distracción
prémialo de nuevo.

4. Pídele al perro que se siente a tu costado

Haz que tu perro se siente a tu costado y que acepte que un perro desconocido pase a una corta distancia. Mantén la posición de sienta permanente y no olvides premiar al perro por permanecer
sentado. Una vez conseguido que permanezca sentado trata de ir acortando la distancia asegurándote de que el perro no muestra ni agresión ni miedo.

5. Pídele a tu perro que camine junto a ti El comportamiento de un perro en ocasiones queda «bloqueado» cuando encuentra a otro perro, puede comportarse agresivamente o tirar fuertemente para ir a jugar con él, persiste con tanta insistencia en hacer lo que le está «prohibido» que su dueño apenas puede controlarlo. Hablar en esas circunstancias con el perro ya sea de modo calmado o más severo no es eficaz ya que lo único por lo que está preocupado es por ir donde a él le interesa. Controlarlo físicamente es inútil pues aumenta la intensidad de la agresión que en definitiva puede volverse en contra del dueño.

El siguiente procedimiento tras varias prácticas puede ayudar a resolver el problema

1. En cuanto veas la distracción acorta la correa a unos 20 o 30 cm.

2. Mantén la mirada más allá de la distracción, hacia el frente.

3. Aumenta la velocidad del paso hasta que hayas pasado la distracción mientras mantienes la correa corta.

4. Premia al perro cuando hayas pasado la distracción unos 15 metros de largo.

Cuando el «peligro» haya pasado haz una parada para restablecer el contacto, por ejemplo: de modo calmado dale una golosina e intenta comenzar uno de los juegos del trébol de cuatro hojas. La asociación del perro debe ser que tras el «peligro» siempre ocurre algo divertido y gratificante. Este es el comienzo de una imagen buena y positiva tras cruzarse con otro perro.
 
 
  Nos visitan 20660 Visitantes (39436 número de aciertos) Gracias por su preferéncia