Entrenamiento para mostrar dominancia
Si la relación con tu perro no es todo lo buena que desearías a pesar de haber intentado los ejercicios para crear buenos hábitos, te presentamos algunos ejemplos de ejercicios que puedes realizar.
Asegúrate de que muestras suficiente consideración hacia el perro mientras realizas los ejercicios de dominancia.
El perro debe ser capaz de sentarse a tu costado y esperar
En este ejercicio el perro debe sentarse a tu lado y mantener la posición. El líder trabaja en total silencio una vez que ha sido dada la orden sienta, o sin orden cuando el perro no está escuchando.
Comienza manteniendo la posición de sentado durante unos 10 segundos y vete incrementando la duración hasta unos 2 minutos.
1. Haz lo siguiente cuando el perro no es capaz de entender ninguna orden
Deberás permanecer en silencio.
A. Haz que el perro se siente tirando de la correa hacia arriba y ligeramente hacia atrás, de modo que el collar se tense y el perro tenga la sensación de que le elevas la cabeza; hazlo despacio y metódicamente.
B. El perro se sentará.
C. Tan pronto como el perro se siente afloja la tensión de la correa.
D. Dale una golosina.
Si se levanta, inicia de nuevo el proceso A, B, C y luego dale una golosina.
No le digas nada al perro, ni sienta, ni no, ni muy bien.
Recuerda que este no es un ejercicio para que el perro aprenda una orden... sólo le estás pidiendo que se siente a tu lado.
2. Haz lo siguiente cuando le enseñes sienta y «lo que digo es lo que cuenta»
Dale la orden sienta, el perro se sentará con o sin tu ayuda.
Prémialo, muy bien.
Prepara alguna distracción que le haga levantarse e ir hacia ella...
Permanece en silencio.
A. Despacio y metódicamente tensa la correa tirando hacia arriba y levemente hacia atrás.
B. El perro se sentará. Cuando lo haga. C. Afloja la tensión de la correa.
D. Dale una recompensa.
Continúa en silencio.
En cuando haga el ademán de levantarse páralo tensando de nuevo la correa hacia arriba y cuando esté sentado dale una recompensa. No digas ninguna palabra ni orden, ni sienta, ni no, ni muy bien, puesto que no se trata de un ejercicio de aprendizaje de órdenes...es un modo dominante de que el perro retorne a la posición de sentado, para hacerle entender que lo que dijimos al principio continúa vigente. Recuerda... estás en silencio.
Si en algún momento del ejercicio... el perro se mantuviese sentado cuando la distracción aparece, entonces di muy bien y dale un premio por permanecer sentado.
Al estar callado estás aumentando tu dominancia. Si persistes en mostrarle al perro que no le beneficia decidir por sí mismo, posiblemente desistirá esperando sentado el contacto de su dueño más la recompensa que este le pueda proporcionar.
Nota: Cuando hagas este ejercicio sé cuidadoso para no tirar de la correa en exceso de modo que le dificulte la respiración al perro.
Comienza siempre los ejercicios en entornos libres de distracciones, por ejemplo no comiences donde haya perros alrededor, etc.
El perro no debe tirar fuerte cuando camina con correa
Este ejercicio de dominancia está diseñado para prevenir que el perro tire de la correa o decida qué camino escoger. La razón de no utilizar palabras es simplemente con el objetivo de controlar al perro a través de un lenguaje corporal dominante; la correa y el collar son para aumentar el respeto hacia su líder.
Cuando un perro tira de la correa, esta crea resistencia y a lo único que conduce es que el perro tire más y más. Cuando un perro tira de la correa siente que se hace lo que él decide y que el dueño se limita a estar detrás de él.
Ejercicio alternativo
1 El líder ejercerá control poniendo el collar y la correa. La mayoría de los perros cuando tiran de la correa, necesitan una clara señal de la disconformidad de su dueño.
Haz lo siguiente
Cuando el perro empiece a tirar dale un tirón de la correa. La fuerza e intensidad del tirón vendrá dosificada por el tamaño y sensibilidad del perro. Después del tirón el líder se para y se mantiene quieto hasta que el perro se pare y mire a su dueño, entonces es el momento de darle o mostrarle una recompensa de modo que el perro se tenga que acercar hacia su líder para recogerla. Una vez que el perro esté cerca de ti continúa el paseo de nuevo. Repítelo en la próxima ocasión, párate a la vez que le das el tirón.
Si sistemáticamente cuando el perro empieza a tirar tú le das un tirón y además lo premias cuando se pare, el perro evitará tirar de la correa pues le será molesto. Lo entenderá mucho mejor si obtiene un premio cada vez que se pare viniendo hacia nosotros sin haberle dado el tirón. El tirón no debe ir asociado a ninguna palabra pues es un ejercicio para que el perro aprenda a caminar de modo calmado y agradable para ambos.
¡Aviso! El método del tirón podría tener consecuencias negativas: el perro podría tirar incluso más. Esto sería el resultado de que el tirón causa estrés en el perro y posiblemente se genere tras una actitud algo agresiva del dueño.
Ejercicio alternativo 2
Si el perro es muy fuerte y persistente tirando de la correa, puedes intentar lanzar a su espalda algo suculento, como un trocito de carne: párate y «fuérzalo» a descubrir la recompensa (o juguete). El perro podría apreciar el comportamiento del líder como el primer paso hacia una relación más armoniosa.
Ejercicio de dominancia cuando el perro tira de la correa
El perro debe aprender a seguir a su dueño, debe caminar al mismo paso sin necesidad de dar órdenes.
El guía le ofrece una golosina Ambos se mueven de nuevo.
En general, si un método no da resultados tras cinco o diez intentos, significa que no es el apropiado. Trata de encontrar otra solución.
Recuerda que tu perro tiene necesidades fisiológicas, necesita oler e investigar cosas. En ocasiones es buena idea utilizar correas largas flexibles para así darle algo más de libertad, de este modo evitarás que el perro haga excursiones incontroladas.
El perro debe seguir a su líder caminando a su mismo paso, sin necesidad de órdenes.